EN LA ENTRAÑA DEL MUNDO JUVENIL

La obra apostólica de las Catequistas Sopeña toma forma en las Escuelas, Centros y Acciones Pastorales, en las entrañas del mundo juvenil, donde jóvenes y adultos de familias trabajadoras, se acercan a Dios a través de una formación integral que les allana su futuro.

Como queda expresado en el reportaje del Carisma de Vida Nueva sobre la Pastoral Juvenil Sopeña, “hace ya más de 20 años, cuando san Juan Pablo II se refirió al carisma Sopeña, dijo que era ‘una eficaz presencia cristiana en la familia trabajadora’ (Capítulo General, 1983).

Nuestros centros educativos representan la continuidad del legado y la misión que recibimos de Dolores Sopeña, a partir de de que intuyó que era instrumentos para la promoción e igualdad de oportunidades de hombres y mujeres adultos, de familias trabajadoras, necesitados de cultura y reconocimiento.

Sus destinatarios son jóvenes, en su mayoría, desmotivados para el aprendizaje, capacitación y reencuentro con el sistema educativo. En los Centros Sopeña descubren que volver a estudiar es gratificante. Alumnos provenientes del fracaso escolar hoy son universitarios, brillantes profesionales de la salud, el periodismo o la gestión.

La misión específica de la Fundación Dolores Sopeña es crear condiciones que permitan asegurar a jóvenes y adultos el acceso a una formación integral de calidad, oportuna y permanente, y fomentar relaciones fraternas, que ayuden a evolucionar a una sociedad más justa y solidaria, desde el estilo Sopeña.

Y nuestra visión, nuestro “sueño”, es ser reconocidos en el entorno como una entidad eficaz en la formación integral. En el proyecto Sopeña, esta formación se entiende como el aporte de saberes, ejercicio de un proceso que propone caminos, abre los ojos y dispone el corazón de la persona para descubrir la luz que lleva dentro, para que conozca y acoja esa otra Luz que ilumina a todo hombre, Cristo Jesús (cf. Jn 1,9).

Esto lo hacemos a través de nuestra propuesta educativa, conformada por cinco áreas: capacitación profesional, posibilitando una mejor inserción en el mundo laboral; formación, que establece las condiciones propicias para un desarrollo personal armónico; pastoral; cultura y convivencia y acción solidaria.

Todo ello va conformando el perfil del alumno o destinatario Sopeña. La oferta educativa abarca los niveles de Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y la Formación Profesional Básica, Específica y Dual, en las fórmulas presencial, semipresencial y on-line. Además, incluye la formación en empresas y la participación en el Proyecto Europeo ERASMUS+.

El nivel de enseñanzas ligadas al trabajo permite convocar a jóvenes y adultos y favorece la presencia en el mundo juvenil, alejado hoy de la práctica cristiana, y al difícil mundo de los adultos en búsqueda de empleo.

Clase entorno juvenil

En los Centros Sopeña esta capacitación garantiza las competencias profesionales y los valores agregados de formación humana, de responsabilidad, esfuerzo y trabajo cooperativo, y las habilidades sociales necesarias, que les disponen como los mejores en su especialidad.

El área de Pastoral es fundamental en la metodología Sopeña. Esta quedaría incompleta si no llega al anuncio explícito de la persona de Jesucristo. Al final de curso, el equipo de Pastoral nacional, formado por el coordinador de Pastoral de cada centro, valora nuevos perfiles en los alumnos/as, evalúa los resultados de planes y acciones del curso realizado y propone el objetivo y material pedagógico para aplicar a nivel institucional.

Junto a la propuesta educativa, parte de nuestro “secreto” está en las claves metodológicas: transversalidad, atención personal y grupal, clima y calidad de las enseñanzas.

La transversalidad permite que los conocimientos sean vehículo educativo y evangelizador. La atención personal, clave distintiva, es vivida con espontaneidad, con carisma. En la comunidad educativa, acrecienta en los alumnos/as su autoestima, facilitando el aprendizaje y la evangelización.

El clima fraterno que se percibe en cada uno de los centros proclama que son Sopeña. La calidad certificada, impulsa y da continuidad a la innovación. El proceso evangelizador es liderado por Catequistas y laicos Sopeña con la implicación de alumnos, padres y la determinante intervención del profesorado, dispuesto, comprometido, competente y alineado con el Proyecto Sopeña.

El trabajo en los centros educativos nos permite estar en la entraña del mundo juvenil, presentando al Señor Jesús, generalmente desconocido para ellos. Para muchos es una oportunidad salvadora. De este modo, se refuerza la misión educativa/cristiana de la familia trabajadora, en su mayoría en precariedad económica y social, y se propicia la corresponsabilidad de los laicos en la misión de la Iglesia desde la Fundación Dolores Sopeña. “Educamos evangelizando y evangelizamos educando” (DGC 147)

Luis Sardiña, profesor y coordinador de Pastoral del Centro Sopeña Badajoz (España), nos habla de “un testimonio de vida que no aparece en los libros”

“Un día cualquiera en uno de los miles de institutos y escuelas de cualquier parte del mundo, los alumnos leen, comprenden, estudian y van ganando conocimientos para, en unos años, ponerlos al servicio de la sociedad y, así, labrarse un futuro.

Todo ello, siguiendo las indicaciones del profesorado que utiliza sus conocimientos para enseñar. En sí, la propuesta educativa es de capacitación y formación. Pero Pilar y Juan Ramón eligieron un Centro Sopeña: ella, Educación Infantil, Primaria y Secundaria; él, F.P.E, Grado Medio y Superior. Ambos leyeron, comprendieron y estudiaron, pero mientras lo hacían, los profesionales de Sopeña fueron dándoles también un testimonio de vida que no aparece en los libros: fueron promocionados de una forma integral, se sintieron acogidos en un entorno de familia y se les respetó para proyectar sus virtudes, muchas, y enriquecer sus espíritus.

Alumnado juvenil

Esa es la clave para transformar vidas, tal y como nos enseñó nuestra fundadora Dolores Sopeña: para transformar vidas, hay que transformar espíritus.

Tras realizar sus estudios en Sopeña, tras transformar sus espíritus, Pilar y Juan Ramón se convirtieron en “Testigos” de nuestro carisma. Ella, una brillante estudiante de Fisioterapia, que viene al colegio todos los viernes por la tarde como Catequista de grupos de juventud. De él, ahora luchando en el difícil mundo empresarial, solo necesito transcribir unas palabras textuales: “Si tengo un hijo, vendrá a este colegio”.

¿Qué creéis que vio aquí?

SEMANA SANTA EN CASA

La Semana Santa, es un momento central de la vida de los cristianos. En nuestras comunidades acostumbramos a tener durante estos días una serie de vivencias personales y comunitarias que marcan profundamente nuestra vida espiritual.

Sin embargo, este año, las circunstancias nos obligan a mantener un aislamiento que nos impide compartir comunitariamente las celebraciones y  expresiones de fe del modo en que lo hacemos en condiciones normales.

Tendremos a nuestra disposición, no obstante, los espacios de televisión y radio habituales para seguir las celebraciones, sintiéndonos, acompañados también en la oración.

Una oportunidad es la de la celebración íntima en familia, o a solas, en intimidad con Dios. Para ello, puedes ayudarte de los símbolos que te ambienten a dar el sentido de cada día,  a construir decoraciones que nos faciliten entrar en clima de oración, en la celebración….

Desde la web de Aleteia nos ofrecen muchos recursos para esta Semana Santa tan atípica en casa y, concretamente, comparten un artículo con diez tipos de decoraciones para hacer nuestro hogar más propicio e inspirar la vivencia interior.

Motivos verdes, velas de colores o el Cirio Pascual, vidrieras, coronas de espinos, cruces santas o, incluso, las catorce estaciones del Vía Crucis, en este caso, para rezar con los niños.

El cirio pascual, es uno de los símbolos más importantes, nos recuerda la victoria de Jesucristo sobre la muerte, a través de la Resurrección.

Este renacimiento de Cristo tiene su símbolo en la luz, por el fuego nuevo, que ahuyenta tinieblas de muerte. Luz como símbolo de vida, alegría y esperanza para los cristianos.

Iluminar la Vigilia del Sábado Santo con el cirio pascual es representar la victoria de Cristo sobre la muerte y el mal. Es importante que todos portemos una vela en ese momento de bendición del fuego.

Pasión Semana Santa

Las Catequistas Sopeña os proponemos además habilitar un pequeño espacio de oración, decorado y tranquilo, donde meditar y rezar estos días santos. ´

Es importante  buscar un lugar en casa para el recogimiento, una pequeña iglesia doméstica. Sirve un pequeño espacio con una imagen y una pequeña luz, permanentemente encendida que nos recuerda la importancia de rezar y la compañía de la Luz.

Mejor si es un lugar tranquilo, estético y con suficiente espacio para que la familia se reúna alrededor.

Decorar la casa para esta singular Semana Santa de 2020 nos ayudará a todos a vivirla más centrados, más en conexión con su sentido primigenio y con la oración.

Tanto si hay niños y jóvenes, como si estamos solos o somos todos adultos, podemos aprovechar para dialogar mientras que preparamos la casa y así ocuparemos el tiempo, centrados en la Semana Santa.

Una propuesta de Jesuitas está contenida en la web #SemanaSantaenCasa, bajo el lema #EnCasaconDios para vivir estos días en familia.

Contiene programación general de misas, celebraciones y oficios, propuestas de oraciones diarias, sentido de cada día de Pasión, vídeos, películas temáticas y, hasta, una pausa diaria, de examen ignaciano.

Esperamos que la excepción a nuestra forma de celebrar la Semana Santa nos aporte algo de luz sobre la intimidad y la necesidad, a veces de ese silencio y esa búsqueda interior.

Señor, ven en mi ayuda, sostenme en la lucha de la vida”, DS.

LA ORACIÓN PARA LOS CRISTIANOS

La oración para Dolores Sopeña es alimento diario, es vital para su relación con Dios. Para los cristianos representa “el latido del corazón de la Iglesia”, parafraseando también el libro del Papa Francisco “La Oración. El aliento de la vida nueva”.

La fundadora del Instituto Catequista Dolores Sopeña logró vivir una síntesis dialéctica entre la acción y la contemplación.

En sus propias palabras: “El espíritu propio de nuestro Instituto es espíritu de oración, espíritu apostólico y la unión constante de estos dos espíritus en uno”.

Tal y como se recoge en su recién estrenada web para su Canonización, el reto es ver cómo se logra que “no una hora, pero ni un minuto nos inclinemos más a la vida activa que a la contemplativa”.

Sus encuentros y diálogos con Dios, recogidos en buena parte en el libro “Al calor de tu fuego”, son la expresión de la absoluta confianza de esta mujer, pionera y avanzada en su tiempo hacia el apostolado con los más desfavorecidos, vulnerables y alejados de Dios.

Descubre que la promoción humana, el anuncio de Jesucristo y la construcción de la fraternidad son el mejor modo de hacer creíble el Evangelio.

Las dificultades por las que pasan ahora mismo millones de personas, millones de católicos en todo el mundo por la pandemia del Coronavirus, hacen más necesario destinar parte de ese tiempo que estamos ganando a la oración.

Es un rasgo esencial de la vida cristiana y el aliento de la Iglesia para que siga viva y fuerte y haga fuerte al resto de la Humanidad.

Precisamente el Papa Francisco, ha propuesto para hoy 25 de marzo a mediodía a todos los cristianos y a todos los creyentes, sea cual sea su tradición religiosa, “unir sus voces hacia el Cielo”.

Esta semana además, el lunes 23 de marzo se cumplieron 17 años de la beatificación de Dolores Sopeña por san Juan Pablo II en Roma.

Se nos pone en bandeja pedir además la ayuda de la Beata para lograr su confianza y su esperanza en el poder de la oración de la Humanidad.

También es tiempo quizás de pedir por su intercesión a través de la versión breve de su novena:

“Señor Jesús, que por salvar a la humanidad ofreciste tu vida en la cruz. Por el ardiente celo apostólico que infundiste en el corazón de tu sierva, la Beata Dolores Sopeña, por aquellos continuos trabajos y sufrimientos que abrazó gozosa por la salvación de los hombres, te suplico por su intercesión nos concedas el favor que deseamos alcanzar y dígnate otorgarnos la gracia de su Canonización si tal es tu santa voluntad. Amén”.

(Se reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria)

CUARESMA PARA NIÑOS Y GRANDES

La Cuaresma y otros tiempos litúrgicos, en ocasiones, no son bien aprovechados por todos, por lo que es importante recordar, incluso a los miembros más jóvenes de las familias, la importancia de un momento que nos brinda la oportunidad de dar lo mejor que tenemos.

Nuestro quehacer como Catequistas Sopeña pone el acento precisamente en la palabra Catequesis, que es el “tradicional depósito de la fe a los nuevos miembros que se inician en la Iglesia Católica y su continua instrucción”.

Se trata de una actividad que está en el origen mismo del Cristianismo.

La Cuaresma es una excelente ocasión para contarles a nuestros hijos lo que significa este periodo de conversión, de tratar de quitar de nuestras actitudes, de nuestras vidas y relaciones con los demás, todo aquello que ofende a Dios: egoísmo, mal humor, pereza, desgana…

También es un tiempo privilegiado para aprender y ensayar el perdón, que es la forma más generosa y luminosa de amar a los demás.

Y, por último, un tiempo, dedicado a la preparación de la fiesta de la Pascua, en el que fortaleceremos nuestra relación con Dios, siendo conscientes de nuestros actos, especialmente de aquellos que le ofenden, y modificándolos por otros que nos acerquen a quien nos perdona siempre porque nos ama.

Un vídeo vitalista nos explica este tiempo litúrgico, de escucha, de purificación e iluminación intima, que vale tanto para niños como para mayores.

https://www.facebook.com/catolikidsoficial/videos/2396681670622118/

DÍA DE LA MUJER: HOMENAJE A DOLORES SOPEÑA

Dolores Sopeña, Beata desde 2003 y en proceso de Canonización, fue una mujer excepcional, digno ejemplo para conmemorar el Día de la Mujer que celebramos internacionalmente el próximo 8 de marzo.

A estas alturas, ya lo sabemos todos los que la conocemos.

Pero, cada día, gracias al trabajo de las Catequistas y, por extensión, de toda la Familia Sopeña que sigue adelante con su gran obra apostólica, la Fundación Dolores Sopeña, su prestigio y su gloria crecen.

Fruto de una casualidad, a partir de una visita a la Casa Natal de Dolores Sopeña en Vélez Rubio (Almería), Marcia de Abreu, presidenta de la Asociación de Mujeres por la Paz Mundial, decidió que este año, para el Día de la Mujer, su organización honraría a Dolores Sopeña.

Con esta intención, han organizado una mesa redonda, prevista para el viernes 6 de marzo en Madrid, en la que intervendrá María Jesús González, Catequista Sopeña y experta conocedora de Dolores como mujer y como madre fundadora del Instituto Catequista.

Y, por otro lado, los asistentes contarán con otro punto de vista, el de la responsable de su Casa Natal en la localidad almeriense, Inmaculada Ramón.

Dolores, desde bien jovencita, casi niña, y junto a otras mujeres de su tiempo, fue pionera en su interés por los problemas sociales, en una agitada mitad del siglo XIX.

Su vocación siempre fue mejorar el mundo que la rodeaba, centrada en cada persona en su individualidad, y acercar a Dios a aquellas personas, alejadas y excluidas socialmente.

Esta mesa redonda organizada por la Asociación de Mujeres por la Paz Mundial es una invitación a conocer la vida y la obra de Dolores que, inspirada por su profunda fe, viajó superando fronteras y educando y facilitando oportunidades a hombres y mujeres adultos, miembros de familias trabajadoras.

Es un honor para el Instituto Catequista este reconocimiento a quien fue una mujer ejemplar, de gran sensibilidad social e inquietud apostólica que dedicó su vida a impulsar la fraternidad y a reconocer a cada persona como un hijo de Dios, al margen de su condición social, cultural y religiosa.

El acto tendrá lugar el viernes, 6 de marzo de 2020 a las 19.00 horas, en el Espacio Ronda, C/ Ronda de Segovia, 50 (Puerta de Toledo) Metro Puerta de Toledo.

La entrada será libre hasta completar aforo.

Día de la Mujer Dolores Sopeña

GRACIAS POR LA MISIÓN QUE NOS DEJASTE

Catequistas, Laicos y colaboradores de los Centros formativos hicimos realidad una vez más el sentimiento de la Familia Sopeña, compartiendo una eucaristía en la que dar gracias por la vida y la misión que nos dejó nuestra fundadora, la Beata Dolores Sopeña.

La celebración era asimismo un recuerdo por el aniversario de su nacimiento que, cada inicio de año, nos reúne en torno a Jesús, la figura que realmente marcó la vida de Dolores Sopeña y, después, la nuestra.

Y cada miembro de la Familia Sopeña estuvo y está desde su lugar y posición; pero todos iguales de presentes e indispensables para el Carisma y para la continuidad de nuestra Misión, que no es otra que llevar la Buena Nueva a los más vulnerables, a los más alejados de Dios y de la sociedad.

Desde el lema apostólico de este año: Sopeña sueña, hazlo posible, miramos como lo hacía Dolores: con ojos de Jesús. Ella sentía su realidad y la sociedad que la rodeaba como un lugar donde ella podía hacer mejoras.

Superando barreras personales, muchas veces físicas, y contratiempos la Beata Dolores Sopeña comenzó a soñar y, con la ayuda del Espíritu, se desvivió por llevar a todas partes el Evangelio, por extender la palabra de Dios y construir un Reino mejor, con justicia y con fraternidad entre todos los hombres y mujeres, independientemente de su origen y estrato social.

El Instituto Catequista Dolores Sopeña y la Fundación Dolores Sopeña, donde se acoge también al Movimiento de Laicos y a los Jóvenes Sopeña, somos el fruto de ese sueño.

Acción Gracias Dolores Sopeña

Y por eso, conviene que, además de dar gracias, nos paremos a reflexionar sobre ¿qué soñamos nosotros?, si estamos dispuestos a trabajar por nuestros anhelos o ¿a qué estamos llamados cada uno de nosotros?

En la Eucaristía, que no es otra cosa que la reunión de hermanos ante los ojos del Padre, aprovechamos a pedir por todos esos sueños, especialmente el de llevar a cabo la Misión Compartida, esencia de las Catequistas Sopeña y la familia Sopeña en general.

Desde aquí pedimos también la fortaleza y la valentía para hacerlos realidad, de la manera en que lo hizo Dolores Sopeña, con la esperanza y la confianza puestas en Dios.

Gracias Dolores por hacernos partícipes de tu Misión.

RED CLAMOR: LA IGLESIA POR LOS MIGRANTES

La Corporación Dolores Sopeña, que es la entidad de la Fundación Dolores Sopeña en Chile, conformó el pasado Día Internacional del Migrante la Red CLAMOR (Red Latinoamericana y Caribeña de Migración, Refugio y Trata de Personas), una respuesta de voz única de la Iglesia en Latinoamérica en favor de las personas migrantes, refugiadas y víctimas de trata.

Nuestros compañeros de la Corporación Dolores Sopeña han manifestado su compromiso de fortalecer el trabajo y las redes de apoyo para la integración de las personas que llegan al país en situaciones de vulnerabilidad o que ven amenazados sus derechos fundamentales.

En consonancia con el principal valor que nos sustenta al conjunto de la Familia Sopeña, legado por nuestra madre fundadora, la Beata Dolores Sopeña, el compromiso es con la acogida de estas personas, niños, jóvenes y adultos, para construir así una sociedad más justa y equitativa para todos los habitantes de Chile.

Desde hace un tiempo, algunas instituciones y parroquias se venían reuniendo para ofrecer soluciones a migrantes en forma de casas de acogida, cursos, comedores, roperos y bolsas de trabajo, entre otras iniciativas.

La Red CLAMOR, por tanto, está constituida por diversas instituciones vinculadas a la Iglesia Católica con la intención de articular y fortalecer estrategias, no solo de acogida, sino también, de protección, promoción e integración de los migrantes, los cuatro verbos rectores a los que nos ha invitado el Papa Francisco.

Además de la Corporación Dolores Sopeña, los organismos firmantes del capítulo chileno son: el Instituto Católico Chileno de Migración (INCAMI), el Departamento de Movilidad Humana del Arzobispado de Santiago, la Vicaría de la Pastoral Social Caritas del Arzobispado de Santiago, la Dirección Nacional de Incidencia y Estudios del Servicio Jesuita a Migrantes, la Fundación Bienvenido Hermano, la Conferencia de Religiosas y Religiosos de Chile CONFERRE, la Fundación Scalabrini y Caritas Chile.

La red, no obstante, queda abierta para que se vayan adhiriendo todas las entidades que trabajan por y para las personas migrantes a lo largo del país.

En representación de las organizaciones del sistema de Naciones Unidas que tienen el mandato de proteger a los migrantes y refugiados, Delfina Lawson, del ACNUR señaló: “Se están cerrando las fronteras en todos los países y esto causa la separación de las familias”.

“Hoy más que siempre –añadió- hacemos el llamado para encontrar formas de colaborar con los Estados, para realmente poner en práctica los 4 verbos propuestos por el Papa para que hacerlos carne en nuestro trabajo”.

Tal y como han expresado los firmantes, en la Iglesia “nadie es extranjero y la Iglesia no es extranjera para ningún hombre ni parara ninguna mujer y en ningún lugar”.

 

DOLORES SOPEÑA, MÁS CERCA DE SU CANONIZACIÓN

El camino hacia los altares de la Beata Dolores Sopeña está ahora un poquito más cerca con la puesta en marcha de la web que impulsará su Proceso de Canonización, como modelo y referente de una vida plenamente entregada a Jesús y comprometida con Cristo.

El Instituto Catequista Dolores Sopeña y el Centro Directivo de la Causa de Canonización hemos querido de esta forma rendir homenaje a Dolores Sopeña en el aniversario de su Ida al Cielo, de la que el pasado 10 de enero se han cumplido 102 años.

La web ofrece contenidos que nos aproximan a esta mujer excepcional, artífice a finales del siglo XIX y primeros años del siglo XX de la creación de la Congregación Religiosa y su principal obra apostólica, la Fundación Dolores Sopeña.

Además, incluye información acerca de la cronología del proceso, así como de los tres pasos pertinentes, previos a la declaración oficial de su santidad por parte del Papa.

El proceso de la Causa se inició en 1928 por el entonces obispo de Madrid y registró la Beatificación de Dolores Sopeña el 23 de marzo de 2003 por el Papa San Juan Pablo II en Roma (Italia).

Actualmente, este camino a los altares se encuentra en el punto de estudio de un presunto milagro atribuido a la intercesión de Dolores Sopeña.

Información sobre la Beata

La nueva página web (www.canonizaciondoloressopena.org) pretende servir como impulso a este proceso, acogiendo otra información como sus oraciones y expresiones y las publicaciones sobre su persona y su obra.

Se han destacado los actos que tuvieron lugar durante el pasado año 2018, cuando la Familia Sopeña celebró el I Centenario de su fallecimiento, así como, las fotografías de la Casa Museo, ubicada en la calle Francisco de Rojas de Madrid, donde murió la Beata en 1918.

El que llamamos familiarmente como el Día de la Fundadora acogió en su localidad natal de Vélez Rubio (Almería) una eucaristía en la Parroquia de la Encarnación. A la misa asistió buena parte del Consejo General del Instituto Catequista Dolores Sopeña.

Misa Vélez Rubio Web Canonización

Los Centros y Escuelas de la Fundación en todo el mundo celebrarán sus propios actos de homenaje durante todo el mes de enero y febrero, principalmente centrados en exaltar los valores cristianos contenidos en el Carisma Sopeña.

Foto por gentileza de José Dominguez del Pino

La Navidad misionera

El año pasado por estas fechas, la web de Obras Misionales Pontificias decidió dar voz a través de un precioso reportaje a misioneros que nos felicitaban la Navidad desde sus lugares de misión.

En el reportaje, ideado por el periodista José Beltrán, la Catequista Sopeña María del Carmen Vázquez nos contó su experiencia de su llegada a Cuba, durante su primera Navidad allí.

Ahora, la compartimos en nuestro blog para multiplicar su eco a las puertas de un nuevo periodo navideño.

La intención es, a través del testimonio de nuestra hermana, poner el foco en el original y auténtico sentido de la Navidad.

Un sentido de amor y de luz y, sobre todo de esperanza. Un periodo de agradecer, de rezar, de darse a los demás, de contagiar la alegría de la luz y de la vida compartida, y de practicar la templanza de no sucumbir al consumismo y la superficialidad de estos días.

La experiencia de María del Carmen Vázquez en Cuba, de donde ya regresó, va por ese camino:

“En mi primera Navidad allí, lloré mucho. Impacta ver cómo se va a celebrar el nacimiento de Jesús y todo sigue igual, como si nada. La gente iba a trabajar, los niños acudían con normalidad a la escuela… Ni un solo signo externo. Tampoco podíamos visibilizarlo de puertas para afuera”, rememora sobre su aterrizaje misionero en la isla.

 “Llegamos tres misioneras y nos distribuimos por parroquias. Yo comencé a trabajar con los salesianos en Santiago de Cuba”, relata María del Carmen. Con este mismo entusiasmo, rememora aquella noche del 24 de diciembre “en la que no teníamos nada que llevarnos a la boca, tan solo un huevo frito. ¡Y sin pan para mojar! Pero no me sentí que me faltara algo. Todo lo contrario, fui feliz acercándome a cómo fue esa primera Navidad pobre y sencilla, la de Jesús”.

Pero en medio de la dificultad, un destello: “Decidimos dar un paso adelante, pusimos el nacimiento en la parroquia y empezamos a cantar villancicos. La gente comenzó a llamar a nuestra puerta interesados por lo que hacíamos”. Así, esta misionera del Instituto Catequista Dolores Sopeña se reencontró con la esencia de la Nochebuena.

“Nos faltaba lo material, pero no lo espiritual ni una vida comunitaria que se palpaba en nuestra casa, con los demás religiosos, los sacerdotes y el obispo”, recuerda frente a sus anteriores destinos en Ecuador y Colombia.

Sin embargo, es Santiago de Cuba el lugar que le ha robado el corazón. “Desde que entré en el instituto, siempre quise ir a la misión, pero con el tiempo ya había descartado esa posibilidad y, cuando cumplí 33 años, llegó el envío. Francamente, me sorprendió”, detalla esta consagrada.

Cuba le robó el corazón

Esta misionera señala como punto de inflexión en su estancia en Cuba el viaje de san Juan Pablo II en 1998. “El salto que supuso aquella visita hizo que nos hiciéramos presentes en 21 barrios de la ciudad, desarrollando catequesis para jóvenes y adultos, preparación para sacramentos, llegando a bautizar a personas con 80 años…”.

También la Navidad se vio contagiada por esta apertura: “Aquel año, organizamos un belén viviente y paseamos por las calles del barrio, felicitando a unos y a otros, cantando y dando caramelos”. A pesar de las dificultades que esto generó, siguieron adelante. “Fue impactante ver cómo los más viejos del lugar estaban impresionados a nuestro paso y decían: ‘Igual que antes, si mi madre y mi abuela lo vieran…’”. Además, exportaron una tradición típicamente mexicana: las posadas, que consiste en ir casa por casa recordando aquel periplo de la Sagrada Familia buscando un alojamiento sin éxito.

Navidad en Cuba

 

Todo esto hizo que, de vuelta a España, hace seis años, viviera como “un shock” la llegada del 24 de diciembre: “De nuevo aparecieron las lágrimas, pero con un sentido muy distinto al de aquella primera vez en Santiago. Todo cristiano tendría que pasar por la experiencia de vivir una Navidad misionera, con los sencillos. En mi caso, Cuba se ha convertido en un brasero en el que aparentemente no pasa nada, pero, cuando rascas un poco, sale a la superficie la fe, un calor de verdad que se expande”.

Como decían las palabras que daban entrada al reportaje: “El calor de la comunidad hace olvidar la distancia y la intensa vivencia de la fe en las Iglesias jóvenes sustituye con creces la carencia de bienes materiales y de adornos que inundan estas fiestas”.

¡Feliz Navidad para todos!

JÓVENES SOPEÑA SE FORTALECE

Los Jóvenes Sopeña, uno de los brazos más enérgicos de la Familia Sopeña, se fortalece con nuevos ingresos y con la renovación de varios de sus miembros.

El Movimiento Sopeña Juvenil de Ecuador vivió estos días una ceremonia de ingreso con la incorporación de un grupo, recién concluido su tiempo de preparación para este crucial momento.

Durante la misma celebración, dos nutridos grupos celebraron asimismo la primera y la segunda renovación de sus compromisos, respectivamente.

De la misma manera que para la primera incorporación a Jóvenes Sopeña, la renovación de los compromisos requiere de la preparación y superación de sesiones de formación y de madurez espiritual.

Bajo la atenta mirada de la madre fundadora del Instituto Catequista, la beata Dolores Sopeña, y la frase: “Aquí me tienes dispuesta a todo por tu amor. Permíteme, correr por las calles y barrancos para enseñarles a todos a conocerte y a amarte”, los jóvenes dieron el paso de abrazar un Carisma basado en el servicio humanitario a las clases más desfavorecidas y en la evangelización de la familia trabajadora.

Jóvenes Sopeña1

El carisma Sopeña está arraigado en la sociedad civil también a través de los numerosos seguidores laicos que pertenecen al Movimiento de Laicos Sopeña y Sopeña Juvenil en el mundo. Dos Movimientos abiertos a todos aquellos que quieran dedicar algo de su tiempo a que el mundo sea un poco mejor viviendo su cristianismo de forma más activa y solidaria.

Jóvenes Sopeña representa la versión juvenil del Movimiento de Laicos y es un espacio de formación cristiana y voluntariado, para jóvenes que quieren crecer en su vocación cristiana y su compromiso social.

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