APRENDER A ACOMPAÑAR: PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL

El equipo de Pastoral Juvenil Vocacional del Instituto Catequista Dolores Sopeña ha aprovechado estos días de Adviento para formarse con un Taller para acompañar a jóvenes católicos.

De la mano del sacerdote jesuita Francisco Cuartero, los responsables de Pastoral Juvenil Vocacional reflexionaron acerca de cómo ha de producirse y vivirse el acompañamiento: como un proceso que depende en gran parte de las disposiciones internas de los acompañantes.

Cuartero mencionó durante la formación, la importancia de la escucha y del diálogo y del respeto por la autonomía de las personas y sus procesos particulares.

A través de las anotaciones de los libros de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, el sacerdote jesuita insistió en que cada persona tiene un ritmo y su proceso recorre distintos caminos.

El Taller de Acompañamiento hace un repaso además sobre la acogida en desolación y consolación, así como de los criterios para saber interpretar las señales, las palabras y las emociones y sentimientos.

 Acompañar

Francisco Cuartero explicó que la orientación parte del corazón de los acompañantes, porque responde a actitudes propias, internas.

En su opinión, es importante aprender cómo vivir esas actitudes tanto para los acompañantes como para los acompañados.

Durante un proceso de acompañamiento de personas jóvenes que, puede que estén experimentando su vocación, es imprescindible generar confianza y esperanza, salir de sí mismos para garantizar una actitud abierta, dispuesta a recibir y a acoger al otro.

De esta manera, con ese equilibrio, la otra persona se siente confortable para hacer su propio camino, para conocerse, tomar decisiones, concediéndose el tiempo necesario.

Por parte de las Catequistas, además de la coordinadora del equipo, Pamela Gatica, participaron Mercedes García, María Elena García y Mane Arenas; mientras que por parte de los Laicos Sopeña lo hicieron Lourdes Martínez, Jon Ojanguren y Mónica Rodríguez.

Excelente esta forma de vivir el presente del Adviento, de cara a la Navidad, preparando el futuro que queremos en el Carisma Sopeña y en Misión Compartida.

JÓVENES SOPEÑA SE FORTALECE

Los Jóvenes Sopeña, uno de los brazos más enérgicos de la Familia Sopeña, se fortalece con nuevos ingresos y con la renovación de varios de sus miembros.

El Movimiento Sopeña Juvenil de Ecuador vivió estos días una ceremonia de ingreso con la incorporación de un grupo, recién concluido su tiempo de preparación para este crucial momento.

Durante la misma celebración, dos nutridos grupos celebraron asimismo la primera y la segunda renovación de sus compromisos, respectivamente.

De la misma manera que para la primera incorporación a Jóvenes Sopeña, la renovación de los compromisos requiere de la preparación y superación de sesiones de formación y de madurez espiritual.

Bajo la atenta mirada de la madre fundadora del Instituto Catequista, la beata Dolores Sopeña, y la frase: “Aquí me tienes dispuesta a todo por tu amor. Permíteme, correr por las calles y barrancos para enseñarles a todos a conocerte y a amarte”, los jóvenes dieron el paso de abrazar un Carisma basado en el servicio humanitario a las clases más desfavorecidas y en la evangelización de la familia trabajadora.

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El carisma Sopeña está arraigado en la sociedad civil también a través de los numerosos seguidores laicos que pertenecen al Movimiento de Laicos Sopeña y Sopeña Juvenil en el mundo. Dos Movimientos abiertos a todos aquellos que quieran dedicar algo de su tiempo a que el mundo sea un poco mejor viviendo su cristianismo de forma más activa y solidaria.

Jóvenes Sopeña representa la versión juvenil del Movimiento de Laicos y es un espacio de formación cristiana y voluntariado, para jóvenes que quieren crecer en su vocación cristiana y su compromiso social.

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